
Todo necio confunde valor y precio
Antonio Machado .
Lo que más me molesta en el egocéntrico manifiesto de Saulo Mercader publicado en el Información del pasado sábado, es su modestia. Cómo se puede uno enfadar con un ser tan modesto, que se reconoce depositario del saber universal, colmado de altas decoraciones, generoso al punto de “dar” sus obras a su pueblo (a cambio de 120.000 euros: es que uno puede ser generoso sin ser idiota), que compara su modesto genio con el de Picasso, Juan Miró, Dalí, Matisse, Voltaire, Victor Hugo, Mondrían, Kandinski, Kleper, Telhard de Chardin, Paul Cezanne, etc. nos habla de su misión en el arte contemporáneo, nos luce lo barato que salen estos
La terapia del arte que preconiza sólo parece eficaz para luchar contra las carencias de su cuenta bancaria y tendrá como efectos segundarios un notable aumento de los impuestos de los vecinos de San Vicente. Menos mal que Doña Luisa consiguió un precio reducido, un precio de amigo, para este “monumento a la necedad humana”; sólo 120.000 euros, 20 millones de las antiguas pesetas, unos diez años de sueldo de cualquier trabajador de San Vicente, ¡una ganga! Justo lo que costaría financiar la gratuidad de los libros de textos de la mitad de los alumnos de primaria de San Vicente, aliviando el presupuesto de miles de familias que pasarán cada día con los bolsillos vacíos delante de este artístico insulto a su solidaridad tributaria.
Blaise Pascal, escritor, matemático, físico y filósofo francés, comentaba el carácter vano de la pintura, “que suscita admiración por su semejanza con cosas que no admiramos en el original”. Es que el arte siempre ha sido un engaño. La gente paga por lo que cree comprar. Hace pocos días, en un documental sobre el menudeo de droga en los alrededores de Madrid, salió un pequeño golfo sucio y desdentado sacudiendo con alegría un billete de diez euros y diciendo –Le vendí caca de perro... Acababa de vender lo que decía a un cliente que pensaba haberse llevado un poco de hachís; le había vendido mierda a precio de oro; esto es arte.
Saulo Mercader resalta su inmenso espíritu de sacrificio diciendo que regala su trabajo a su ciudad: “aquí nací, aquí doy”. ¡Vaya forma de dar! Por este precio, cualquier daría estos escasos meses de trabajo; por 120.000 euros, más de uno daría un año o dos del suyo, encantado. Es que los artistas... tienen una forma más rara de ver las cosas... una cosa es dar y otra es vender, y en este asunto, en el que podemos incluir las piedras y el monolito central, la cosa se ha vendido y bien vendido y obviaremos los sórdidos detalles anexos que no tienen importancia pero mancharían probablemente la imagen de San Vicente.
Lo que pasa es que el artista intenta desviar el mensaje de los que llama “censuradores” La belleza dudosa de la obra no es lo que importa. Es evidente que, de poder decentemente ofrecérselo, nos hubiera gustado que se pusiera algo más bonito, pero el ayuntamiento no tiene capacidad económica para ello. Estamos hartos de oír nuestra alcaldesa, cada vez que se solicita alguna mejora en el pueblo o que se pide una ayuda para los que la necesitan, decir que no se puede porque no hay dinero. Y si no hay dinero para los asuntos más importantes, si se endeuda el municipio pidiendo créditos para parchear algunos asuntos urgentes, no se entiende que se malgaste el dinero del pueblo en comprar retales de piedra mal cortados y mal pintados, aunque sea a un amigo de la alcaldesa.
Como todos los que no tienen argumentos para defender su propio caso, Saulo Mercader nos viene con citas de artistas pasados; nos cita hasta Picasso; y este mismo Picasso decía que “si un pintor es un hombre que pinta lo que vende, en cambio, un artista es un hombre que vende lo que pinta.” Mercader defiende su producto y su negocio; es su derecho, pero que no venga en plan llorón con su falso sentido del sacrificio y su supuesto arte. Un artista es un hombre que consigue persuadir a los demás que el arte existe y que lo que hace es arte y así vive Saulo Mercader, como los demás artistas, vendiendo gato por liebre. Se le olvidó citar a Jacinto Benavente; lo haré yo: “Tonterías son los disparates que no producen dinero”, decía; ahora tenemos la prueba de ello en una rotonda de San Vicente del Raspeig.
Este asunto sanvicentero no es el primer escándalo relacionado con el dudoso arte de este energúmeno; ya en el año 2000, protagonizó algo similar con una exposición patrocinada, como no, por el PP y cuya vergonzosa historia se puede leer en La Crónica de Guadalajara a la siguiente dirección:
http://www.lacronica.net/frontend/lacronica/El-Ayuntamiento-Paga-Casi-11-Millones-Por-Una-Exposicion-De-Segunda-Fila-nbsp-vn19072-vst25
Para los que tendrían problemas para seguir el enlace, adjuntamos a continuación copia del artículo de "la Crónica de Guadalajara".
| La Crónica de Guadalajara | Cultura |
El Ayuntamiento paga casi 11 millones por una exposición de segunda fila
Redacción
13/07/2000
¿Sabe quién es Saulo Mercader? ¿Visitó la exposición celebrada en Guadalajara hace meses? ¿Le pareció valiosa la obra de este artista? Así deberá ser... porque así fue. Una pequeña fortuna sí le ha costado al Ayuntamiento, que se gastó casi 11 millones de pesetas en la exposición. El grupo municipal PSOE-progresistas preguntará en el próximo pleno las razones por las cuales el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Guadalajara se ha gastado diez millones y medio de pesetas en la organización de una exposición de pintura, cifra que supone el doble de las subvenciones que reciben las asociaciones culturales para realizar múltiples actividades. Los diez millones y medio que ha costado la exposición de Saulo Mercader, celebrada desde el 24 de enero al 24 de febrero, suponen el 7,5% del presupuesto total que el Patronato Municipal de Cultura tiene para este año. El dato más llamativo surge al comparar las exposiciones de Mercader con la de Carlos Santiesteban, la cual tenía un presupuesto de 1.200.000 pesetas y fue visitada por casi el doble de personas, a pesar de que estuvo expuesta menos tiempo. 8 millones en catálogos |