Campo de golf II

A los representantes de los partidos políticos de San Vicente del Raspeig:

Raimundo Montero

En el número anterior, denunciaba la voracidad con que los especuladores que han depredado casi toda la costa española, ahora van a desolar el campo y las montañas: “Justo en el 2002, el Año Internacional de las Montañas, se advierte indicios preocupantes de que ahora van a devastar las montañas. Hay noticias alarmantes que apuntan a que pretenden urbanizar en la sierra Maigmó, Aitana, Serrella; Ventós, El Sabinar, Puntes de Gozálvez; La Ballestera, etc.; aparte de construir campos de golf en El Campello, en San Vicente del Raspeig –en esta población, curiosamente en la misma zona que, con el patrocinio del propio Ayuntamiento, se ha reforestado- , etc”. Por desgracia, su hambre depredadora no para ahí, sino que como sabrán van detrás de crear una urbanización gigante en Agost, entre la sierra de El Maigmo y la de el Cid, tan enorme que cuadruplicaría los habitantes de Agost. A lo que se ve, a pocos le importa que destrocen esas montañas, ni muchos denuncian que los especuladores expropien con cuatro euros unos terrenos que luego venderán, con chalet incluido, a precio de oro. No es el caso del doctor Gabriel Ayala, que en EL RASPEIG de febrero, se refería a aquello que el que suscribe este artículo había indicado en el escrito “Campo de Golf” y denunciaba don Gabriel lo siguiente sobre el Plá de Xirau: “La zona ya tiene consideración de suelo urbano, y que ahora venga una inmobiliaria con un capital mínimo, según consta en el Registro Mercantil, y quiera lucrarse a costa de todos los propietarios, esto es denunciable... Ellos quieren urbanizar lo que está urbanizado. Y el Ayuntamiento de Alicante sabe que esto es así”. Referente a Castalla, la están rodeando de urbanizaciones que van ocupando gran parte de la hoya de Castalla, y destrozan parajes, campos, pinos y lo que se topen de por medio. Lo mismo intentan en Biar y otros pueblos. También denuncié en su día que parte de la población, ecologistas y montañeros están luchando año tras año para que los urbanizadores, con el beneplácito de los ayuntamientos de Busot y Aguas de Busot, no destrocen la sierra el Cabeço d´Or, así como para conseguir que se la declare paraje natural y preservarla de los promotores-depredadores que han puesto sus ojos especuladores en ese monte tan entrañable. El asunto resulta de una gravedad tal que hasta la prensa inglesa condena los expolios de terrenos para construir grandes urbanizaciones en las montañas alicantinas. Un vecino de un pueblo de la sierra Aitana me ha remitido un ejemplar donde se comenta estos atropellos y se informa de que varios europeos piensan llevar el asunto al Parlamento Europeo, por si consiguen frenar a los especuladores y que se preserven las montañas de la provincia y del resto de Europa. La noticia aparece en el periódico semanal “Costa Blanca News. Spain´s leading international weekly”: en el número de febrero 14-20 revela ciertos abusos urbanísticos parecidos a los que les vengo contando y carga contra la Generalitat Valenciana por consentirlos. Insisto en que debiéramos movilizamos a fin de que los ayuntamientos, por unas comisiones por obras, no autoricen a los promotores a que arrasen las montañas más entrañables de nuestra provincia sólo por pegar el pelotazo de su vida. Únicamente puede y debe en justicia expropiar una institución pública por el interés general, pero no se habría de consentir que le expropie a uno cualquier promotor inmobiliario para destrozar los montes, desfigurar la cultura de los pueblos de montaña y luego encima dormir tan tranquilo cada noche como si se tratase de un héroe; cuando sí que lo es, pero en arrasar y especular a tope. La población española, salvo por los inmigrantes, no crece ni disminuye mucho, entonces ¿a que se debe que se urbanice como si fuésemos ya 100 millones de ciudadanos? ¿Por qué el Estado no promueve unos alquileres baratos de viviendas –como sucede en Alemania y otros países europeos- y trabaja en pro de que no se desole gran parte de nuestro territorio? Desearía equivocarme, mas si por el maldito petróleo van a exterminar a miles de iraquíes y a provocar millones de refugiados, ¿por qué (cavilarán los promotores-especuladores) no podemos destruir los campos y las montañas, si nosotros nos forramos pero sin asesinar a nadie? Se les puede contestar: de lo de matar ya se ocuparán algunos de sus compradores de chalés en zonas rupestres, que en vez de disfrutar de la flora y de la fauna, se dedicarán a apedrear, cortar la cabeza o el rabo, etc., a cualquier inocente animal que no les guste su aspecto o intente vivir en su preciada finca.

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