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Raimundo
Montero
Sobre la guerra de invasión a Irak, a mi juicio, los conquistadores
se sirven de sus excusas o mentiras que a muchos nos sonrojarían
la cara de vergüenza: 1.- Nos quieren convencer de que van a
liberar a los iraquíes; no lo dudo, mas la intención de EEUU
e Inglaterra no es librarles de Saddam Husein, sino de su petróleo.
Por cierto, el oro negro que posee Irak es de los más rentables
ya que cuesta muy poco esfuerzo de extraer, aparte de que abunda
más en su territorio que casi en ninguna otra nación. 2.- Las
tropas invasoras ya han tomado Bagdad y nadie ha descubierto
en Irak esas temibles armas de destrucción masiva (al menos
hasta el 10 de abril cuando estoy redactando este escrito);
sin embargo, Estados Unidos sí que ha utilizado en este conflicto
un armamento proscrito por la ONU: las bombas de fragmentación.
Pudiera ser que los mismos invasores depositarán armamento químico
o biológico en alguna parte recóndita de Irak a fin de justificar
esta guerra de evidente motivación económica y de dominio de
esa zona geográfica, y en ningún caso por la destrucción de
esas armas, por ahora tan fantasmagóricas. 3.- Resulta una farsa
tremenda que se hayan enviado inspectores de las Naciones Unidas
a Irak, que las autoridades de esa nación colaborasen con ellos
y encima se les obligue a los inspectores a largarse del país
inmediatamente a causa de que lo van a bombardear. Por otro
lado, para mayor inri, Israel, un claro enemigo del mundo árabe,
sí que incumple las resoluciones de la ONU, no devuelve los
territorios usurpados a Palestina y Siria desde hace decenas
de años y, por ser un amigo estratégico del imperio estadounidense,
puede hacer o deshacer con los palestinos aquello que realmente
le dé la realísima gana, como si desease exterminarlos. 4.-
Es una barbaridad de campeonato que para librar a un país de
un tirano haya que destruir esa nación. A nosotros no nos habría
hecho ninguna gracia que para quitarnos de encima la dictadura
de Franco nos hubiesen bombardeado, aniquilado, destruido nuestras
casas o mutilado de por vida. Resulta más infame el remedio
que la enfermedad; por algo los españoles disfrutamos de un
régimen democrático pero sin que antes EEUU ni Inglaterra haya
aniquilado a de miles de españoles, ni desolado nuestro país.
Desde el principio a este conflicto se le llamaba “la crisis
de Irak”, “la cuenta atrás de Irak”; sin embargo, la crisis
se halla en EEUU: un país que no ha asimilado el ataque terrorista
del 11 de septiembre y que por no haber encarado el problema
con amplitud de miras, con rigor pero con inteligencia, está
abocado insensatamente a una serie de guerras interminables
entre el imperio y los países que no acaten sus mandatos. Este
atolladero va determinando un nuevo orden mundial más injusto,
inseguro y conflictivo que el anterior de la guerra fría entre
la Unión Soviética y Estados Unidos. Sería más ventajoso para
el conjunto de la humanidad que EEUU meditase un poco antes
de aceptar amigos o aliados: el general panameño Noriega fue
colaborador de la CIA y luego bombardeado su país y su presidente
(el propio Noriega) encarcelado en Estados Unidos. A Bin Laden
lo armaron y adiestraron agentes de EEUU en la guerra contra
la Unión Soviética en Afganistán; más tarde se convirtió en
el enemigo número uno del imperio. Saddam Husein sirvió a los
intereses de Estados Unidos en la época que gaseaba a su propio
pueblo; atacaba a Irán y no pasaba nada porque se trataba de
un aliado estadounidense. No obstante, en el año 2003, cuando
no ha gaseado a nadie, ni ha invadido ningún país, Irak es destruido,
humillado y conquistado por EEUU e Inglaterra. ¿Habrá mayor
contradicción que ser aliado de Sadam Husein cuando gasea y
mata por doquier, e ir a su caza y captura cuando no se sirve
de ese armamento de destrucción masiva? Nos vendría divinamente
a toda la humanidad que el próximo Presidente de la mayor superpotencia
que ha conocido la historia nos salga menos guerrero, un tanto
epicúreo (al estilo de Clinton) y con la cultura y la clase
que Francia ha sostenido en toda esta crisis que ha padecido
EEUU y la ha pagado con el pobre y empobrecido pueblo iraquí.
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